
Durante una sesión del Consejo Judicial celebrada en Teherán, el Lunes, el Presidente del Poder Judicial de la República Islámica de Irán, Gholamhossein Mohseni Ejei, declaró que las concentraciones militares en la región y las amenazas de los "enemigos" no lograrán sus objetivos. Subrayó que cualquier agresión potencial contra Irán "fracasará, tal como ha fracasado en el pasado".
Ejei señaló que "el enemigo se centra en ejercer presión sobre el pueblo iraní y su economía, e intenta arrastrar a la calle para provocar nuevamente disturbios y actos terroristas". Aseguró que las autoridades confrontarán y frustrarán estos intentos.
El alto funcionario añadió que Irán ya se ha enfrentado a Estados Unidos y a sus adversarios en fases anteriores, remarcando que "el enemigo no ha comprendido que la providencia divina surge de entre las filas del pueblo". Afirmó que los opositores de la República Islámica "movilizaron todas sus capacidades para acabar con el sistema, hasta el punto de que algunos amigos pensaron que todo había concluido, antes de que el enemigo alzara la mano y solicitara el cese de la guerra".
En su intervención, Ejei también hizo referencia a la "guerra de los doce días", indicando que el enemigo, con apoyo estadounidense, creyó que podría derrocar a la República Islámica, intento que terminó en un completo fracaso. Asimismo, mencionó que los "disturbios de enero" fueron preparados con la intención de derribar al sistema, y consideró que algunas partes "aún no son capaces de entender que el enemigo no busca negociar, sino socavar al Estado".
En el ámbito interno, el Presidente del Poder Judicial hizo hincapié en la imperiosa necesidad de evitar que se impongan presiones económicas adicionales a los ciudadanos. Hizo un llamado a apoyar a los activistas económicos "honestos" y a los centros de producción que abastecen de bienes básicos al país.
Finalmente, recalcó el papel crucial de los Ministerios de Petróleo, Agricultura, Economía, Industria y Comercio, junto con el Banco Central, en la lucha contra la corrupción. Exhortó a eliminar las causas de este flagelo desde sus raíces y a confrontarlo desde su origen.
