
Analistas en asuntos internacionales y estrategia señalan que el próximo período podría presenciar desarrollos rápidos y de final abierto, con múltiples escenarios potenciales emergiendo debido a la creciente presión estadounidense e israelí sobre Irán y su red de aliados regionales. Los expertos subrayan que Teherán ha incrementado su estado de alerta y preparación para contrarrestar cualquier escalada potencial.
El experto en relaciones internacionales, Nabil Sarour, afirmó que la situación en evolución "podría estar abierta a numerosos desarrollos", argumentando que esto requiere una "mayor preparación iraní para cualquier eventualidad posible". Enfatizó que no hay "seguridad para este enemigo [Israel] ni para Estados Unidos". Sarour hizo un llamado al pueblo iraní, así como a los pueblos de la región, a mantener la conciencia sobre las maquinaciones en contra de la zona, aseverando que la "preparación para todas las posibilidades se ha convertido en una necesidad", y que la República Islámica está "bien preparada" para enfrentar diversos escenarios.
Por su parte, el escritor y analista político Hassan Al-Hassan destacó que Irán posee "amigos y aliados", indicando que cualquier confrontación con este país difiere de un conflicto con otro Estado. Esta distinción, sostiene, proviene del estatus del Líder Supremo de la Revolución Islámica como una autoridad religiosa con una influencia de amplio alcance en el mundo musulmán. Al-Hassan añadió: "Cualquier confrontación con Irán, podemos saber cómo comienza, pero es imposible predecir cómo terminará".
En un contexto similar, un analista político libanés consideró que la situación actual refleja una "significativa escalada imperialista contra los movimientos de liberación", particularmente contra una nación del tamaño de Irán y su papel pivotal regional y global. Afirmó que el actual equilibrio de poder ha demostrado la resiliencia de Irán, la cual se extiende más allá de la mera resistencia para jugar un papel fundamental en el conflicto y poseer "la primera y la última palabra en su autodefensa". Esta realidad, sostiene, ha obligado a sus adversarios a actuar con cautela y a "calcular sus pasos meticulosamente antes de cualquier movimiento".
Mientras tanto, el experto estratégico Mohamed Noureddine declaró que Estados Unidos e Israel "intentan explotar cada oportunidad disponible para erradicar el enfoque de resistencia y desafío en la región". Señaló que cualquier agresión potencial contra Irán no podría ser emprendida por Israel o Estados Unidos de manera unilateral, sino que requeriría una "coordinación plena" entre ambas partes. Noureddine añadió que el momento y la forma de cualquier ataque potencial siguen vinculados a desarrollos impredecibles, que podrían surgir repentinamente para alterar o posponer cualquier plan agresivo.
Según observadores, estas posturas reflejan una evaluación creciente sobre una potencial escalada en la próxima fase, contrapesada por una afirmación de que el equilibrio de disuasión vigente y las ecuaciones regionales podrían imponer limitaciones a cualquier confrontación abierta con Irán.