
Las posiciones dentro del espectro político palestino muestran divergencias en torno al delicado asunto del armamento de la resistencia en la Franja de Gaza. Este debate se produce en un contexto de intensificación de las presiones políticas e israelíes, agravado por una situación humanitaria calificada como catastrófica, lo que ha generado llamados a unificar el discurso palestino para salvaguardar la causa nacional.
Desde una perspectiva, el escritor y analista político palestino Yaser Abu Hein afirmó que la idea de desarmar o entregar las armas del movimiento Hamás es "inaceptable en principio" para la organización. Según su explicación, el armamento constituye un elemento fundamental para la supervivencia, la identidad y el proyecto de resistencia del grupo. Abu Hein sostuvo que, para Hamás, renunciar a sus armas equivaldría a "condenar su historia, su ideología y su proyecto de resistencia a su fin y derrota". No obstante, matizó que esto no implica cerrar por completo el diálogo, señalando que el tema permanece abierto a debate dentro de los círculos directivos del movimiento.
En contraste, Munir al-Hayek, portavoz del movimiento Fatah en la Franja de Gaza, advirtió sobre el peligro de las declaraciones públicas relativas al armamento. Al-Hayek argumentó que la ocupación israelí "utiliza este asunto como pretexto" para perpetuar sus políticas contra el pueblo palestino. Hizo un llamado a Hamás para que se abstenga de realizar declaraciones que puedan perjudicar a la causa palestina, especialmente dada la grave crisis humanitaria que atraviesa el territorio.
El portavoz de Fatah añadió que Israel no tiene un genuino interés en avanzar hacia nuevas etapas políticas ni en retirarse a las fronteras del 4 de junio de 1967. Subrayó la necesidad de que la posición palestina se articule mediante un discurso claro y responsable, particularmente después de la vasta destrucción infligida sobre Gaza. "La ocupación lo ha destruido todo, ha quemado árboles y piedras, y ha matado a personas", afirmó, recalcando que la realidad sobre el terreno contradice las repetidas acusaciones israelíes sobre la presencia de armamento. Concluyó señalando que la prolongación de este debate mediático perjudica más que beneficia a la causa palestina.
