
La Ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha anunciado que el gobierno de coalición de izquierdas ha cerrado el espacio aéreo nacional a las aeronaves estadounidenses que realizan misiones contra Irán, y ha denegado asimismo a Washington la utilización de sus bases militares en territorio español.
Robles declaró a los medios que, desde el inicio del conflicto, se ha transmitido con total claridad a las fuerzas estadounidenses que "no está permitido el uso de las bases y, por supuesto, no está autorizado el empleo del espacio aéreo español para cualquier operación relacionada con la guerra en Irán". La ministra enfatizó: "No se va a utilizar el espacio aéreo para llevar a cabo una guerra contra algo a lo que nos oponemos totalmente y que consideramos ilegal e injusto".
Según informaciones del diario El País, esta negativa de cooperación por parte de España ha complicado las operaciones militares estadounidenses, obligando a los bombarderos a modificar sus rutas logísticas en ruta hacia Oriente Medio. Solo se permite el tránsito o aterrizaje de aeronaves en casos de emergencia declarada.
El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha posicionado como uno de los líderes occidentales más destacados en su oposición a este conflicto, iniciado con ataques conjuntos estadounidenses e israelíes el 28 de febrero y que se ha extendido por toda la región de Oriente Medio. Su postura firme ha provocado la irritación del Presidente estadounidense, Donald Trump, quien llegó a amenazar con cortar las relaciones comerciales con Madrid. Este desencuentro se suma a desacuerdos previos entre ambos gobiernos, particularmente en torno a la propuesta de incrementar el gasto en defensa de los miembros de la OTAN hasta el 5% de su Producto Interior Bruto.
