
Miles de ciudadanos iraníes se congregaron en la Plaza de la Revolución, en el centro de la capital Teherán, para participar en la ceremonia de despedida de la selección nacional de fútbol, previa a su viaje a Estados Unidos para competir en la Copa Mundial 2026. Este evento, que tuvo un marcado carácter patriótico, se desarrolló en medio de las tensiones políticas y regionales que han rodeado la participación del equipo en el torneo.
La plaza fue testigo de una importante asistencia masiva, donde los aficionados se reunieron para vitorear a los jugadores del "Team Melli" y expresar su apoyo antes del inicio de su andadura mundialista. El equipo se prepara para enfrentar a las selecciones de Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en la fase de grupos.
La participación de Irán en el campeonato se produce en un contexto complejo, marcado por conflictos bélicos y tensiones geopolíticas, lo que en su momento generó interrogantes sobre la viabilidad de su presencia. No obstante, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) reafirmó su compromiso de incluir a la selección iraní según el calendario establecido, con sus tres partidos programados en territorio estadounidense.
La presencia del combinado iraní es percibida como un evento deportivo que trasciende las consideraciones políticas, en un momento en que los ciudadanos iraníes continúan manifestando su respaldo al equipo nacional, considerado un símbolo de unidad nacional en una coyuntura particularmente sensible.
